domingo, 18 de novembro de 2007

Otro fín de semana largo...



Este jueves se celebró algo así como la Jura de la Constitución Brasileña.
El viernes quedó sandwiche, entonces como siempre aquí no se trabaja, se toma libre también.
Por lo cual, era un fin de semana de 4 días, excelente para tener unas mini vacaciones.
Buscamos el lunes en internet, para ir de vuelta a la Posada de Guarujá pero era obvio, estaba ya todo lleno, por lo cual decidimos buscar Posadas en otras ciudades.
Nos encontramos con una hacienda que nos encanto porque quedaba entre las sierras. Entonces, llamamos por teléfono y reservamos.
Partimos el jueves a las 7:15 de la mañana rumbo a la ciudad de Espirito Santo do Pinhal, y llegamos a las 10:30 hs.
Esta ciudad debe su nombre a la cantidad de Aracaurias (también llamadas Pinheiros) presentes en su territorio.
Las tierras de esta ciudad pertenecian en sus comienzos a dos hacendados, a Jorge da Silva Nobre y a Antonio da Cunha Abreu.
Años después (1828) llegaria Romualdo da Souza Brito descendiente de Antonio da Cunha Abreu, allí se dedicó a la agricultura, junto con otros miembros de su família. Había uma demanda sobre la poseción de una parte de sus tierras por otros agricultores que allí se establecieron, Romualdo de Souza Brito y su esposa Thereza Maria de Jesus resolvieron solucionar definitivamente la cuestión, donando aquellas tierras para la formación del patrimonio del Divino Espírito Santo, conforme escritura pública elaborada en la parroquia de São João da Boa Vista, un 27 de Diciembre de 1849. Esa donación comprendia 40 hectarias retiradas de la "Hacienda Pinhal".

Quiere decir, que la hacienda donde nos hospedamos, fue la primera construcción que tuvo la ciudad, junto con la capilla.

Tiene 179 años de edad, y eso se refleja en cada rincón de la misma.
Cuando llegamos ya tenian organizados diferentes recorridos para los días de estadia, caminata por los alrededores de la hacienda, mostrando cómo hacen la cosecha del café; subida a la Sierra de la Mantequeira; bajada por la floresta, baño en las aguas minerales; etc.
No nos dió el tiempo para hacer todas las actividades, ya volveremos.
Es como quedarse en la casa de un familiar, los dueños almorzaron y cenaron con nosotros, además de aveces venir a charlar y mostrarnos fotos.
Disfrutamos mucho de todo, sobre todo de los sonidos de la naturaleza.
Aquí tienen para ver fotos: http://picasaweb.google.com/gazambuja/Vacaciones

Um comentário:

Unknown disse...

La verdad que la pasamos muy bien, un descanso total.